coleccion personal de cuentos y poesia, segun mi extraña percepcion del mundo.

miércoles, marzo 26, 2008

the weather man

Empezó a tropezarse mucho, hasta se cayó una o dos veces.
No le dio mucha importancia, así sucede al principio con las cosas que han de ser tu fin. Fue un proceso muy gradual, milimétrico al principio. Cuando al fin se dio cuenta de lo que sucedía no quiso aceptarlo, se dijo que era solo fruto de sus nervios, que quizá solo era el café en exceso que estaba tomando, por otra parte su enfermedad avanzaba tan lentamente que podía parecer un simple error de apreciación, además nunca nadie había oído hablar de un virus de la flotación.
Terminó yendo al médico, quien finalmente y aunque todavía un poco incrédulo, le certificó lo que él ya sabía de antemano. Empezó a flotar, al principio menos de un milímetro lo separaba del piso, y casi era intermitente. Cuando ya fue mayor la distancia, empezó a tener serios problemas para caminar.
El doctor le sugirió que colocara pesas ligeras en el dobladillo de sus pantalones, con la intención de que pudiera caminar sin muchos problemas, mientras continuaban con los estudios.

Algo que sonaría muy divertido, y quizá hasta milagroso, para él y su personalidad se habían convertido en algo monstruoso, una deformidad abominable que debía procurar esconder. Las pesas empezaron a aumentar, así como su preocupación. Dormir no era algo cómodo y el peor proceso era tener que bañarse agarrado a un tubo que tuvo que colocar en la regadera. Y era en esos momentos cuando era consciente de cuanto había aumentado su proceso de flotación.

Los médicos comenzaron a estudiarlo a fondo, su alimentación, su herencia genética, su medio ambiente, todo lo que pudiera haber causado semejante resultado.

Finalmente una noche de luna llena en la que ya no pudo más se quitó la ropa y flotó al jardín. Pudo ver los techos de los vecinos, la colonia donde vivió tantos años y donde no tenía amigos, finalmente la ciudad se convertía en una mancha ruidosa de luces sin sentido. Fue cuando empezó a entender todo, la razón de su “enfermedad” y se abandonó totalmente. Finalmente empezó a disfrutar del viaje que terminó en la zona donde la gravedad deja de hacer efecto sobre los cuerpos, y ya no hay oxigeno.
Su cuerpo quedó flotando en ese limbo hasta que se deshizo a pedazos.

Etiquetas: