proustiana
1.
No solo quiero matarte,
quiero destruirte,
hacerte añicos, hasta
que no quede rastro de ti.
Ni sombra, ni texto,
recuerdo o imagen.
Odiarte hasta olvidarte,
amarte hasta ahogarte.
Partículas de ti,
flotan en el aire,
el polvo de ti,
polvo de mujer,
en pasta, si se moja.
Comerse las uñas,
recibir toda la radiación del sol, que quema hastaloshuesos.
El agua cae, contaminada.
Es el deseo de la gente, que se eleva hasta el cielo.
Un ruido que no calla,
el silencio que no llega,
jamás el silencio,
porfavor, silencio, porfavor. Silencio. Ya no más.
Ruido, ruido, ruido, ruido, ruido, ruido.
El humo entra en tí y es ya parte de ti.
En parte respiras a los demás,
entran en tu cuerpo, son quejas.
No se detiene. ¿Cuanto tiempo tiene que pasar para olvidar?
La desilusió n no se detiene. Te busca y te encuentra la muerte,
llega en camión, es lenta a veces, no se decide.
T emira de frente. Te miradefrente.
Terminas enfermándote cuando la muerte pasa junto atí. Y te ve de frente.
Te enfermas. A veces se juntan las hermanas. Llega el sueño y la muerte.
T enfermas, necesitas dormir.
No puedes más. ¿Quien sube por las escaleras?
Toma la daga, prepárate.
Es solo un gato. Lo matas de todas maneras.
La muerte te sonríe. Te mira de frente.
Tus dientes podridos se muestran impúdicos.
Casi ya no tienes cabello.
La muerte se va apoderando de ti, lentamente.
¿Recuerdas tu juventud?
Fuiste joven alguna vez.
Te derrotó la vida.
Tomas la daga de nuevo.
Estas nerviosa, no lo puedes evitar.
La sangre del animal todavía
está caliente en el arma.
No te decides.
Elpolvo otra vez.
Entra por la ventana, empujado por el camión
Y elreuido. Tedeseperaas.
Nada te detiene. Te dedsnudas. Tomas un mechón de tu cabello, ya está.
Lo cortas. Quisieras volar. A veces sueñas que intentas volarv, pero te detiene el peso de las cosas, la renta, la luz, la espozadelvecinno los hijos el prozaclalunas, el ritmo del mar, las aves, el arbol osfurro frente a tu ventana. Te detienen no puedes volar. Zumba el timbre, otra vez las deudas, ya no hay quien te preste desde que murieron tus padres, tu hermano ya no te habla. Bebes más. El final está cerca, la muerte te mira a los ojos. Y vuelas. Pero bajo. Muy bajo.
2.
Los demonios te ven de frente.
3.
De frente. No necesitas hablar. Ya sabes qué hacer. Te hundes en el fango, parece leche fresca la sangre que sale de tus dientes.
La oscuridad y silencio que tu alma buscaba, están frente a ti.
Etiquetas: cuento


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