coleccion personal de cuentos y poesia, segun mi extraña percepcion del mundo.

viernes, febrero 22, 2008

jacobo.

Algo me falta.

Siento que la vida se me escurre entre las manos.

¿Qué ausencia es la que trato de llenar, con las cosas que hago a diario? De que sirve tallarse los dientes hasta que la sangre sale a borbotones? ¡El cabello se cae, y nadie te detiene en la calle para advertírtelo! Por eso empecé a detener a la gente, para anunciarles: el fin se acerca, no hay más tiempo. El tiempo se gastó, de tanto pasar, un segundo tras otro. Todo se acaba.

Cuando me empujan y me gritan, yo lo acepto. Yo los entiendo y los perdono, sé que si ellos lo admitieran en realidad gritarían y llorarían como yo. Pero las verdades profundas que están dentro de todos nosotros son las más difíciles de aceptar. Y a veces las más difíciles de callar también. Los corazones siempre fueron delatores. Te engañan, para que salgan de tu boca las palabras que no quieres que se manifiesten, pero tienen vida propia, uno no les puede mandar. Por eso soy el apóstol de la palabra, cuando tenía mi programa televisivo, tenía un traje muy elegante, y la gente me escuchaba atenta, ahora me escupen cuando estoy tirado en la banqueta.

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